Susurran los dedos que se deslizan
Por el filo de la columna y en los albores de la nuca,
Lo que el aliento calla y los ojos mienten,
es la pregunta en la orilla de la cortina
Por los cristales que desvirtúan las luces citadinas
Y en el borde del verso que no lees,
Preguntan las uñas, murmuran las yemas
¿Te ha gustado, niña? ¿Te ha gustado?
Con la mirada baja la niña guarda un arcoíris
Le da cobijo y arropa en sus pestañas,
Se muerde un labio, va en busca de la mano
Para la que ha guardado su ternura,
una sonrisa como un océano encendido
Se le va deslizando por entre las piernas
Y es la apertura de un gladiolo rojo
¿Te ha gustado niña?
Una lágrima de alegría asciende al ojo
se anida en sus pupilas
Y enciende una mirada de mil fogatas
¡Te ha gustado!
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