Era el tiempo de las manzanas
y las lluvias y los veranos
y el ir y venir de los suspiros,
era una coa y un surco de seda y raso
y un vaivén y un andar y la grana
y una tierra fértil y unos versos.
Y fui bendita y bienamada
cofre de todos los anhelos,
y me troqué en diosa
hacedora de mundos y futuros
cántaro rebozando miel
y encantador aljibe generoso.
Y fui la casa de los vientos,
barro de todos los veranos,
cadera y pechos, arcilla,
anhelo de la vida en vida,
cuesco bendito y lluvia redentora,
balcón que mira al mundo,
cáliz de la ternura y cantadora,
serena huerta de los porvenires,
espera de papel y aires de abriles.
Y fui la vid, el cerezo y la morera
fruto de higuera manando leche
y fui redonda redondez de luna llena
y duraznos, polen, panal y mieles
y fui amor de Dios y amor de hombre
y era un milagro híbrido en mi vientre.
Brotaron botones de gladiola
brotaron, prometiendo aromas.
emisarios de fe y de confianza.
de mí éste milagro, de mi entraña
brotaron risas y pasos y esperanzas.
Y fui la cuna y la mano y el sustento
y fui la noche silenciosa
y la oración y la prisa y el cansancio
la duermevela y el abrazo.
Y hoy soy el espejo que refleja sus risas
mujer cielo, mujer tierra, mujer árbol
ya no llevo mi nombre desde entonces
con las manos mojadas de la lluvia
y las caritas llenas de melaza
los ojos tiernos y las dulces voces
“mamá, mamita”
en el viento al llamarme me bautizan.
y es dulce el dulce nombre
su magia y su misterio y ésta alquimia.
su magia y su misterio y ésta alquimia.
que por sus vidas y en el nuevo nombre
s me transforman y soy tierra bendita.
s me transforman y soy tierra bendita.