Esta obsesión de los pasos
De los caminos y los andares
Ésta fijación de ver que pisas
A dónde vas, por dónde vienes…
Que te hace posar la vista en las aceras
En las arenas, en las tierras
Por los charcos y las yerbas
Las líneas de la palma de mi mano
o Las curvas pronunciadas de mi cadera
¡Allá está el horizonte!
No es línea del destino, ni de marte
Menos aun monte de Venus
Cima de pecho
Sima entre piernas
Panorama a gatas
!Allá está de ahora en adelante mi mirada¡
Que caminen mis pies
Que mis ojos sepan de azules
De violetas, bermellones, nubes grises,
Imposibles sin promesa
Promesas improbables
Que tiemble el cuerpo de placer y
Que mis ojos sepan de lágrimas y risas
¡Y la vida sea un enorme si
Fluyendo por las laderas de mi piel!
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